>>30920
Por defecto la mayoría de las historias son de un elegido, viendo el camino que recorre hasta lograr su objetivo. No tendría gracia narrar la historia de alguien que no hace nada, o que lo intenta y caga al principio o renuncia. El guión se queda con aquel que logró algo trascendental o que tiene algo que contar. Mientras estamos enfocados en el protagonista, hay cientos de personajes de relleno que nunca sabremos qué es lo que hacen, y tampoco importa, porque si así fuera estarían ellos en los paneles principales.