Es interesante la neurosis de estos personajes. Son reformistas de la sociedad y las personas, pero esa rigidez no es más que un autocastigo ya que a la primera persona que quieren corregir es a ellos mismos.
Y lo más interesante es que la solución empieza no haciendo las pases con la sociedad ni con las otras personas, empieza aceptandose ellos mismos. Aceptando sus defectos actuales y sus derrotas pasadas. Sin embargo silencian esa voz interna gritando con más fuerza. Se las dan de jueces creyendo que así no serán juzgados.
Me recuerda a cierto personaje con cara de weko y personalidad de weko pero que se puso a reprimir sexualmente al resto y jura que con nueve hijos nadie lo tratará de weko.
Sean libres, choroyes. Maten al juez interno.