La obsesión del pederasta sevillano radicado en Barcelona, Juan José Escofet Carmona, con tomarse hispachan como un trabajo fue de risa.
De solo ver el basurero donde vivía, dedicando cada vez más de sus ingresos y tiempo al sitio web, da entre pena y asco.
Con razón regresó a la universidad y abandonó el pago de su foro de pornografía infantil. Sabia decisión en lugar de darle un beso a una escopeta.