El abuso de las drogas, la irresponsabilidad o la incapacidad de encajar en las bases y metas convencionales de un adulto funcional, es algo que se mantiene vigente como "valor", y en menor medida, como un elemento identitario de cierto grupo no menor de gente que escucha determinada música. El tema es que el género que encarna aquello, cambió. En su momento el punk o la música psicodélica, para Otto el dadrock, para los boomers el grunge y el britpop, y para los zoomers la música urbana. Siguen presentes tales características pero encarnadas en géneros musicales distintos, acompañados de una estética y "moral" distinta, pero esencialmente lo mismo, la contracultura.