Las amigas de mi hermana cuarentona siempre me tiran los cortes, una en un carrete se quería ir a acostar conmigo porque no habían camas, obviamente estaba curada pero era obvio que me quería comer. Lastima que todas son unas aceitunas orrivles. He notado que las viejas ricas son las de plata, se preocupan más de su físico y belleza.