Lo que jode a los hombres es que las mujeres puedan conservarse bien incluso hasta los 40 años, mientras los hombres se quedan pelados a los 20.
Gracias a la revolución sexual y al uso de anticonceptivos las mujeres pudieron ganar su libertad sexual, ahora pueden ser putas hasta los 50 y con orgullo, mientras al hombre no le queda nada y para cagarla tienen que seguir cumpliendo con los mandatos de la masculinidad tradicional, es decir, ser una billetera con patas.