Cuando veo estas noticias (y no sé si tendrá que ver en algo las vivencias que uno tuvo) siempre me imagino a una pendeja culiá, guatona y anglófila de algún barrio marginal que se deja influenciar por todas las modas y propaganda del Imperio. O sea, la guatona culiá que se volvió progre porque eso es lo que exportaban los gringos cuando estaba la USAID. Y también me imagino a la mamá de esa guatona culiá, evangélica, o sea, otra ahueoná más víctima de la influencia gringa y de sus "misioneros" que ahora está histérica porque su hija aparte estar "con la cosa de los trans" también está "en la onda therian". Y me hace sentir como asco y también desesperación el saber que nos tienen así de adormecidos y de que nuestro rol en la historia como chilindios va a ser pagar arriendo y cotizar en las AFP hasta que está hueá se convierta en otra Venezuela domada ya militarmente por los gringos.