Todas las protestas son ideológicamente falsas en el momento en que se guardan para gobiernos de izquierda y salen para gobiernos de derecha. Algunas contadas excepciones son aquellas sin claros colores políticos donde ningún sector político se las atribuye, como la de la chaucha o la más reciente en el norte cuando quemaron rucos venecos.
Las que vienen tienen toda la pinta de ser de las que usan a los ciudadanos como peones para hacer el gobierno de los contrincantes políticos difícil de llevar. Pero como siempre, enmascarado bajo consignas sociales.
Por lo que, obviamente, me voy a quedar observando como los peones aweonaos pierden los ojos por sus patrones políticos que están sentados cómodamente en su oficina mientras ocurre y después salen a llevarse las victorias políticas/económicas mientras se olvidan de los peones weones que se matan.