El reboot de Saints Row salió de un equipo nuevo que poco tenía que ver con el equipo que hizo los otros juegos. SR The Third y IV (incluso Gat Out of Hell) son buenos juegos, absurdos pero buenos.
Todo lo que le pasó a Saints Row es culpa de Deep Silver que adquirió el estudio cuando THQ se fue a banca rota.
Originalmente SR IV - al menos las mecánicas de super poderes - iban a ser un DLC para SR The Third mientras que la verdadera secuela estaba en desarrollo, el DLC Enter The Dominatrix es una meta-parodia a la idea original y se volvió a repetir esto con Gat Out of Hell, que originalmente iba a ser un DLC para SR IV pero terminó siendo un juego aparte, todo esto pasó porque Deep Silver necesitaba recuperar plata de la inversión que hicieron al comprar la IP.
La idea originalmente de una secuela para Saints Row era un juego en donde el clon de Johnny Gat tomaba el control de la ciudad junto a Stalin, Cleopatra y Gengis Khan pero esta idea a Deep Silver le pareció muy loca, el desarrollo se tuvo que plantear de nuevo y esto causó que en lugar de seguir con la idea loca, un equipo nuevo fundado sobre despidos del equipo original creara un reboot total.