Mira, más allá de lo indignante que pueda ser la atención, grabar en un hospital o CESFAM no es legal como tú lo estás planteando. No es “espacio público”: es recinto de acceso público, y la atención médica es privada.
Qué pasa en cada caso:
1. Grabar sin que te pillen y no difundir
Probablemente no pase nada en la práctica, pero igual es ilegal. Si nadie se entera, no hay consecuencias… hasta que aparezca una prueba.
2. Grabar y difundir
Ahí sí te expones fuerte:
* Delito penal (art. 161-A) por grabar/difundir sin consentimiento.
* Demanda civil por daño moral.
* Peor aún si salen otros pacientes (datos sensibles).
Que el médico atienda mal no legaliza la grabación. Los jueces separan fondo y forma.
3. Grabar y que te cachen
* Te pueden ordenar salir del recinto (eso es legal).
* No te pueden detener médicos o funcionarios; un guardia solo en flagrancia y por poco rato, esperando a Carabineros.
* Aunque te vayas, te pueden denunciar después, sobre todo si subes el video.
4. “Peso mediático”
Las funas no son defensa legal. Hay casos donde se prueba mala atención y aun así condenan al que grabó. Tribunales ≠ matinales.
Qué sí sirve sin cagarte tú:
* Reclamo formal (OIRS, Servicio de Salud, Superintendencia).
* Pedir ficha clínica/epicrisis.
* Testigos, fechas, nombres, box, hora.
* Eventualmente video sin audio, sin rostros ni datos (zona gris, pero mucho menos riesgosa).
Resumen:
Puedes tener toda la razón, pero si grabas y difundes, el que queda expuesto eres tú. La vía efectiva es administrativa y legal, no la grabación clandestina.