Una muela del juicio, en un cesfam, por una dentista y una asistente mujer. Fue realmente una tortura mientras tenían musica caribeña sonando desde un notebook, desde ahí que veo cual es el profesional que me va a atender, y si es mujer prefiero cancelarla y volver a sacar. Llámenme gay o incel, pero un dentista hombre fue como 10 veces más profesional cuando me atendió en el mismo cesfam.