A esto me refiero con que la política es un voladero de luces y que para nosotros, los civiles, es perder o perder.
Se ha elevado la retórica como algo serio y creen que con argumentos se van a imponer a otra persona. Se las dan incluso de rebeldes con lo de domar al otro o por defender lo políticamente incorrecto - y fíjense como ambos bandos creen ser los rebeldes de la historia.
Pero nadie come ideología. No se van a comprar cosas con argumentos. Ni harán carrera ganando discusiones.
¿El problema? que tenemos información de sobra para especializarnos. Llegamos a un punto que hasta las universidades están quedando obsoletas y hace rato los oficios puedes aprenderlos desde tu pieza. Pero esto no es conveniente para quien efectivamente está domando al resto, domando a los civiles como nosotros.
Entonces politizaron todo. Los matinales y el futbol, hasta escuchar música exige militancia política, y con ello que llenemos nuestra cabeza con memes y no entremos en el mercado.
Y el mercado es lo único que importa.
La ideología no mueve al mundo, es el billete, y no van a ganar nada siendo feministas o antifeministas.