El que solía hablar de minas y carretes era el flaite del curso, un hueón simpático pero simio. Ahora está guatón y pelado. Por otro lado, tiene hijos con su pareja, que fue su polola desde la media.
Ni lo envidio ni encuentro que tiene una mala vida. Cada uno escogió sus caminos, con sus altos y bajos.
Deberías preocuparte de tu vida, en vez de estar con comparaciones hueonas.