Es triste y es verdad dijo un gran filósofo chileno contemporáneo.
La pasión y la euforia son las emociones más intensas que podemos alcanzar en nuestras vidas pasajeras, y no las vamos a sentir demostrando un teorema añejo de 200 años o descifrando paradojas físicas. Somos simples chilotes treinteañeros salidos de Ues desconocidas en la elite académica mundial donde ya es complejo llegar a grandes verdades científicas o filosóficas.
Nos tocaba experimentar lo más intenso de la vida antes de los 25 con weás triviales en lo sustancial (como el amor, peleas, desahogos) pero profundamente significativas en nuestras vidas personales por weás hormonales, de tiempo, de ocio, de descubrimiento, de no haber entrado de lleno en una vida rutinaria de casi 40 años de monotonía (pega), pero no lo hicimos y si lo hicimos o hiciéramos a los 30+, claramente no será lo mismo y será en menor intensidad, a menos que postergues tu vida laboral (si puedes), seas un "hombre-niño" y te entregues por completo al todo y nada, a ver si al entregarte por completo, llegas a sentir esa intensidad que fácilmente pudiste obtener cuando pendejo.
Es peligroso. A los 30s ya "deberías" estar consolidado en weás más aburridas que la chucha pero prácticas, como una peguita decente, cartón decente, buen historial crediticio, haberle chantado 3 pendejos a una weona que ahora con raja vez como una compañera, etc. para afrontar la adultez y vejez en la soledad y mierda más absoluta. Si juegas al todo o nada a esta altura, puedes obtener la pasión que no obtuvimos en su tiempo, pero es lo menos probable. Lo más probables es que no ganemos jamás y hayamos postergado (incluso arruinado) vidas simples, rutinarias pero tolerables de aquí hasta que muramos.
Yo, en esta mierda de la crisis de mediana edad, dado que fui como tú, no me quise resignar a una vida emocionalmente mediocre y rutinaria, y sacrifiqué muchas weás valiosas que probablemente ya jamás tendré la oportunidad de recuperar (oportunidades). Ya me tiré a la piscina con altas posibilidades de ahogarme, pero ya está, toca SUFRIR y esforzarme a ver si llego al 1% de posibilidades de obtener lo que te entraga en bandeja la juventud.
Al menos, cada vez que fracase, podré seguir intentándolo hasta que muera. No quedaré estancado porque llegué a gerencia, gano 3 palitos, tengo depa (por pagar a 20 años) y una SUV, quedando sin metas plausibles a las que dirigir mi vida.