Rubio es clave, para entender y enfrentar el problema de fondo en América. Un gringo nacido y criado únicamente dentro de la cultura gringa difícilmente va a entender lo que realmente ha sido Cuba y el alcance de su influencia en la región. El gringo promedio incluso puede terminar empatizando, equivocadamente, con el relato de la "pequeña isla acosada por una potencia", porque esa propaganda ha sido súper efectiva. Pero la realidad es otra, Cuba ha operado como un actor imperialista regional, si ustedes se quejan del imperialismo norteamericano, Cuba está a otro nivel, metiendo tentáculos en varios países de América y siendo una de las principales fuentes de muchos de los males que han golpeado a la región. No hay cómo perdonar el daño que hizo mientras la URSS la financiaba sin límites, ni tampoco el que siguió haciendo después de la caída del bloque soviético.
Si uno lo piensa en frío, sin el factor Cuba hace rato América podría haberse articulado de otra forma, probablemente con EE.UU. liderando una lógica más integrada. En cambio, Cuba fue clave para mantener esa visión binaria, de blanco y negro, de confrontación permanente de ideas moderna contra el cadáver de una ideología que fracasó y no me pongan de ejemplo a China, su comunismo es diferente, Cuba es hija de la URSS, la URSS colapsó con su fallido intento de llegar a ese utopía y Cuba jamás se rindió en su plan de implementar la mierda en América bajo el delirio de la Patria Grande y ahí es donde Rubio marca la diferencia. Es hijo de cubanos, creció hablando nuestro idioma y entendiendo nuestra forma de pensar y además en Florida, que básicamente es la capital de los exiliados de los experimentos fallidos de la izquierda latinoamericana. Desde esa experiencia, entiende que el principal adversario de América como bloque no es la izquierda anal demócrata, sino esa izquierda dura que sobrevivió a la caída del Muro de Berlín y sigue operando con la misma lógica de siempre, siguen siendo el veneno en América.