Menos mal que el guatón se puso las pilas. Este capítulo cerró al nivel del primero del año, casi como un cliffhanger. Lo que sí me parece hipócrita es que ahora asuma una posición exclusivamente intelectual y llame a otros a ejecutar lo que él predica, cuando en programas anteriores criticaba a los intelectuales que no sabían ni de gasfitería. Supongo que se resignó a la soledad estructural del sistema y ahora se limita sólo a tirar la posta.