>>89055
Esto representa la estupidez arraigada y supina del argentino promedio, que cree que por ponerse a alegar gritoneando o "defendiendo" su postura o haciéndose el choro, va a salir ganando. Acá se le rajó el ano, le pegó al viejo y ahora se irá precioso.
El chileno es mucho más civilizado porque calcula las conveniencias de lo que hará y es capaz de mantener su moral alta sin llegar a los combos, o bien llegando a ellos pero con la incuria calculada de la pelea, solo parándole el carro al otro con las palabras justas.
No por ningún motivo la agresividad y conductas de las barras bravas en Chile fueron en su origen copiadas de los argentinos.