Y las monarquías árabes no dicen ni pio porque EEUU está luchando la guerra que ellos no han querido llevar acabo.
Por eso el príncipe Mohamed bin Salmán no ha llamado a detener la escalada a pesar que Irán bombardeo Arabia Saudita y intercedió ante los otros países árabes para que tampoco webeen a EEUU a pesar que Irán igual los bombardeó porque para los árabes sacarse de encima a Irán como competidor en el mercado de los hidrocarburos es un sueño.