En ese documental el periodista relata que hay lugares en donde si te ven como occidental te rodean niños varones de entre 5-10 años a ofrecer sexo oral y que los policías hacen la vista gorda porque el turismo sexual alimenta familias, sin esto los pobres serían aún más pobres.
En otras palabras: si eres policía en Camboya literal tienes que escoger entre tenerse un turista por sospecha de que anda depredando o saber que está depredando pero dejarlo pasar porque si no depreda una familia no comerá esa semana.