imagina tener un metro hace más de 100 años, ser una potencia más grande en economía que un país 5 veces mayor como Brasil, tener choros rosaos por doquier o tener incluso un portaaviones, mientras Chile era un indierío donde tomar agua era un lujo y que este, por un GOLPE de suerte (no por su capital indígena ni por democracia), tenga un metro más grande que recién nos dimos el lujo de tener, 63 años después que el Subte europeo del Conosur.