Como opositor responsable, debo darle la razón en el tema del recorte a la Junaeb. Con ello, no quiero decir que vaya a hacer bien los recortes, digo que sí hay un gasto excesivo, pero se tiene que analizar profundamente el funcionamiento de la institución para tener en cuenta que se botan miles de toneladas de comida al día porque se encargan raciones que nadie se comerá.
Primero: por una parte, el financiamiento a Universitarios, con la Tarjeta Junaeb. Ahí no hay demasiado problema. Es más, diría que habría que subir el monto mensual, además de subir la oferta de locales donde vendan alimentos para este propósito.
Pero, por otro, está el universo de las manipuladoras de alimentos. Y, a su vez, de las empresas externas, muchas veces extranjeras, que manejan el tema a través de subcontratación.
En los colegios, la cantidad de raciones que se van a cocinar son, normalmente, mucho mayores a la cantidad de alumnos que asisten a clases. Por lo que, aún sabiendo que asistieron 150 niños, "la persona encargada", que normalmente es un profesor random que no tendría por qué hacer este trabajo, sino alguien de la empresa alimentaria, indica el monto, que, de hecho, suele ser del total de alumnos. O sea, asisten 150 cabros y el profesor, para no tener problemas por si aparece una oleada que llegó tarde, en la mañana indica que hay que hacer 200 o 300 raciones, porque esa cantidad de alumnos va. Lo que termina con 150 bandejas de comida que ese día vas a tirar a la basura.
Sí, digo "a la basura", porque donar la comida es un culo. La legislatura en tema de donaciones es engorrosa y formalista, por lo que las empresas prefieren botarla a pasar por el mal rato de donarlas formalmente, sobre todo cuando son montos irregulares. Terminas con manipuladoras de alimentos de sectores vulnerables que "regalan" los fondos llenos de comida a ollas comunes de forma clandestina o solapada, poniéndose en riesgo ella. Hubo un emprendimiento que quería rescatar estas comidas, porque literal podrías terminar con el hambre del país con ellas... pero, ya lo dije antes, es tremendo hueveo, así que no ha prosperado. Entiendo a las empresas.
Lo primero, es que el que indique la cantidad de raciones, debiese ser alguien de la empresa, o de las mismas manipuladoras, que, una vez que les digan las asistencias, hacer esa cantidad, o MENOS. Y esto es porque, de hecho... incluso en comunas como La Pintana, sí es cierto que los padres les dan plata. Como 2 lucas al día, y los cabros prefieren comprarse un completo afuera que comer "la comida insípida del casino". Esto no es culpa de la Junaeb, esto es culpa de los padres. Y siempre lo será. La obesidad infantil jamás es culpa de la comida del casino de la Junaeb.
Lo que nos lleva al siguiente tema: la insipidez: ¿se acuerdan del programa Elige Vivir Sano? #GraciasCeciliaMorel Por la estupidez de esta maraca culiá QUIERE, se decidió eliminar por completo la sal de las comidas en los casinos Junaeb. Lo que hace que los niños consuman todavía menos las preparaciones. Verduras hervidas, arroz blanco, casi nula oferta de grasas cárnicas... Ni a las manipuladoras les gusta hacer esta comida, ni a los niños comerla. Los profesores, por su cuenta, le llevan un salero a las mesas donde comen sus cursos para que la hueá no sepa tan mal. Esas medidas de falta de aliño y grasa se tienen que erradicar. Reitero: los niños no son obesos por lo que comen en la Junaeb. NUNCA lo serán.
En ese mismo sentido, la cantidad de verdura, latas, congelados, sellados y otros que se compra, por parte de la empresa, es de tal magnitud, que si las manipuladoras no se la llevan a su casa, se pudren y se botan. Por eso es que han habido denuncias de "gente vendiendo cosas de los casinos de la Junaeb". Las manipuladoras se reparten los EXCESIVOS sobrantes para no botar la hueá. Muchas veces las consumen ellas mismas en sus familias, y otras, con menos pudor, las venden en las ferias o a otros particulares.