Una vez en japón, la escort que contraté a mi hotel cuando llegó puso una cara de asco que no pudo ni controlar, porque soy literal un ugly bastard y además medio moreno. La mina me chupó el pico que me lavó ella misma en la ducha con un asco, hasta que le acabé en la boca y casi que vomita. Después le di en cuatro y le eché toda la leche en la cara. Se fue casi corriendo después de la ducha.
Ah y también se me rompió el condón adentro.