La pendeja era la hija del amor platónico de Bojack y se lo quería servir. Él intentó pararle los carros pero ella se le abalanzó y en eso entró la mamá, quien los vio y terminó echándolo de la casa (donde Bojack estacionaba su yate).
Al final nunca se metió con menores, pero en una conversación con alguien comentó este evento y que no sabía qué hubiera pasado si la mamá de la pendeja no entraba a la pieza. Él creía que quizás sí se la habría culiado por el puro hecho que se le dio la oportunidad, pero no porque realmente tuviera ganas de culiarsela, pues era a la mamá a quien sí le tenía ganas.