Al final todo indica que fueron los hijos y que el motivo fue un ataque de ira pero hay que esperar al juicio para saber qué dirá Fiscalía sobre el viejo Morstadt.
Si Fiscalía no acredita que hubo alguna transferencia o intermediario entre este y los hijos de Chuñil, hasta no ahora no habría ninguna relación, ahí si el relato de los que inventaron la película de la activista ambiental combatiendo forestales junto a su perro cholita se va a la chucha.
Aunque el viejo Morstadt sigue siendo un viejo de mierda que se alegró por una muerte, no ser culpable no deja de ser menos concha de su madre por una parte era una secreto a voces en los predios cercanos que a Chuñil la mató un hijo o los hijos, aparte de que algo se quemó el día después de su desaparición en el predio, tanto como Morstadt y los vecinos sabían eso pero, lo que hace a Morstadt una persona deleznable a pesar que puede ser inocente es que se alegró al saber que Chuñil murió.
Este viejo tenía una drama con Chuñil por los límites del predio pero no era exclusivo de Chuñil, Morstadt tiene un drama con CONADI y con las +100 familias mapuche que recibieron esas tierras, relacionado a que cuando CONADI compró los predios, Morstadt no cumplió con poner cercas limitando el acceso al exterior y entre predios, así que el limite entres predios es difuso y lleva a dispuestas entre los mapuches que viven ahí, por eso CONADI le pide la restitución de la plata para devolverle los predios pero Morstadt se hizo el loco porque esos predios no tienen ningún valor forestal o de agricultura, es decir, si Morstadt recupera los predios queda con el cacho de tierras a la chucha de la civilización y que nadie le va a comprar porque no hay nada de valor.