Por eso el glorioso Artés propuso pena de muerte para el narco y rehabilitación obligatoria para los drogadictos.
Seguro el profe no tiene ningún problema con el narcotráfico hacia otros países por ejemplo que Chile sea puerto de droga para inundar Asia, esto sería basado pero el drama es que nuestro pueblo consuma, por eso las guerrillas basadas como el ELN y las FARC castigan con la muerte el consumo de drogas y la venta interna.
La gracia es venderla hacia afuera, no envenenar a tu pueblo.