>>576444
No era necesario consumir nada. Bastó con ver la manera hueona en que se condujo Kakast en el segundo proceso de reforma constitucional y te quedaba claro lo hueón que era.
>>576445
Ésto. Piñera, para bien y para mal, era un jugador de riesgo que siempre apostaba al límite de la ley en todo. Y cuando Boric lo entronó como estadista en su funeral, Piñera quedó de santón político, a pesar de todos sus errores no forzados.
Lo interesante de Piñera es que aguantaba el hueveo fuerte que se le hacía sin quejarse, a diferencia del cristalito mentiroso de Kakast. A Piñera lo podías tratar de mentiroso o condoriento, pero era tan carerraja que no se avergonzaba, pero tampoco lo negaba.