Los indígenas australes no suelen superar el metro y medio de estatura, además de poseer un volumen corporal cilíndrico de alto radio, lo que les da a estos enanos deformes un bajo centro de gravedad y ventaja biológica frente al biotipo blanco como el del argentino.
El problema es que ese cilindro es pura grasa y no músculos de blanco argentino y ahí es cuando los boletean, pero la base bioindígena està y es potenciable.