Son insistentes hasta llegar el punto del acoso, trato de no ser grosero con ellos, pero al mismo tiempo trato de sacarmelos de encima lo más rápido posible y ser claro en que no estoy interesado en su culto.
Además me dan la misma mala espina que con los testigos de Jehová: por fuera son como Ned Flanders de las temporadas antiguas de los Sinso, por dentro son como Flanders de las temporadas nuevas.