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Lamentablemente se piensa en la identidad del país como si tuvieras un comercial en la cabeza y tuvieras que cumplir unos deberes estéticos entre éxitos bélicos y el turismo. No sé qué edad tengas pero del '99 para atrás, incluso un poco después, cuando llegaba presencialmente un extranjero, se producía una sensación relevante que lo que hacía decir de nosotros es que teníamos un carácter insular inexorable.
Qué pasó: que al país le empezó a ir mejor económicamente por distintos motivos y lo único que pudo sacar como orgullo nacional fue que cuando tú ibas a países vecinos, veías que tú tenías celular caro, cámaras, auto del año y plata y ellos con suerte tenían una tele del año del pico una zuela de zapato para almorzar en una olla. Esto, más la proliferación del desarrollo de electrodomésticos que hizo que fueran bajando de precio, dio a la población media la idea de una satisfacción con sus vidas, cumpliéndose en parte cierta "igualación" de las clases sociales prevista por la Concerta, porque si bien entre un medio y un abc1 hay unas diferencias inconmensurables, lo básico de las distracción y acciones fundamentales no eran tan distintas. Pues bien, se creó una nueva clase media donde ahora los cacheros podían mandar a estudiar a sus hijos a la U, comprarse casas y viajar al extranjero (sea con créditos o no y que es´ten ahora a 2026 todos cagados de plata por una bola de nieve, es otro tema, a lo que voy es que sí podían hacerlo y gozaron de ello en su minuto por así decir), lo que fue formando la mentalidad de que el chileno sí fue incluido en lo que se llamó "el milagro chileno", argumentando a su identidad un exitismo práctico del que carecía ─y diferente a una actualmente siutiquería de ñoño hedionda a gladiolo de "enorgullecerse por la guerra del pacífico" y cosas así.
Luego, no sé si se esté de acuerdo con lo siguiente, pero me parece que lo último que ocurrió fue, aunque suene super weón, lo de la generación dorada en la selección de fútbol, generando la esperanza de que CHile podía codearse con los grandes en este ámbito.
¿Se nota aquello que importa? Hay un exitismo implícito del que el chileno por carecerlo lo hace ser acomplejado. Quizás la identidad del chileno específicamente creada por la Transición fue el roto con plata. Porque además esta es un poco la postura que se arroga ser su orgullo de identidad chilena de quien viaja a países vecinos, estar con la idea encima de sí de que "de la región, somos los que tienen plata".
Ahora bien, no sé si quieres valorarlo en lo general o en lo particular, porque yo prefiero vivir bien el día a día a tener que desayunar un mendrugo con un mate en una casa de adobes que se están cayendo pero regocijarme pensando que un jugadorcito de fútbol paisano se las gana todas.
En fin, con la masificación de las redes sociales actuales surge esta necesidad de las generaciones actuales que no vivieron el milagro chileno in nuce, al estar viendo youtubers de todos los países y comparando ahí mismo las culturas, que el chileno no tiene nada y cómo para tener que subir un video nuevo y ganar platita fingen impresionarse con lo que ven cuando vienen a Santiago, siendo que es una región asquerosa y con nula relevancia cultural.