A los 15 dejé preñada a una prima de 17, mi tía (hermana de mi mamá) le pagó la apendicitis y nos obligaron a los dos a buscar pololo y polola por fuera de la familia.
Mi tío me amenazo que si volvía a pasar no la contaría.
Ella se casó a los 20 y yo aún haciendo niido a los 32.